Mar Flores, golpeada por su pasado

Derrumbada, vive su momento más amargo

La mujer de Javier Merino está destrozada. Vuelven a la actualidad los peores años de su vida, sus relaciones con Lequio y Fernández Tapias están en boca de todos y antiguas compañeras, como Sofía Mazagatos, la acusan de interesada. Sólo su marido ha salido en su defensa en voz alta. La pasada fiesta de Todos los Santos, la modelo, hecha un mar de lágrimas, rezó ante la tumba de sus padres, a los que echa mucho de menos.

Mar Flores el 1 de noviembre de 2013, en el cementerio de Madrid donde descansan los restos de sus padres Su pasado la persigue

"No he hecho nada malo, no he matado a nadie ¿Qué pasa? No he dicho nada malo para revolver el pasado. Tengo hijos y todo el derecho a que el pasado quede ahí, en el pasado", repetía angustiada y con las lágrimas a punto de brotar de sus ojos Mar Flores, días pasados cuando fue sorprendida por una cámara de televisión caminando por la calle en plena polémica.

Una tempestad desatada a raíz de una entrevista que ha concecido a la revista 'Vanity Fair', que se ha vuelto en su contra. Lo que pretendía ser un tributo al amor de su marido, Javier Merino, "el hombre que me salvó la vida....", ha vuelto a poner en boca de todos su pasado. Un pasado que parece perseguirle.

En la imagen vemos a la modelo el pasado 1 de noviembre a un cementerio madrileño en el que descansan los restos de sus padres.

Mar Flores el 1 de noviembre de 2013, en el cementerio de Madrid donde descansan los restos de sus padres Javier, a su lado incondicionalmente

Al parecer, Mar no mantiene muy buena relación con sus hermanos, por lo que echa mucho de menos a sus padres, a los que rezó de rodillas, como vemos en esta imagen.

Mar, según sus allegados, está mal. Pero se refugia en Javier, cuyo apoyo total ha tenido siempre. "Son una pareja muy unida, un matrimonio muy consolidado y Javier está incondicionalmente a su lado, también ahora y con mayor motivo. Se refugian el uno en el otro", aseguran quienes les conocen bien.

Y es que Mar concedió esa entrevista coincidiendo con el 12 aniversario de su matrimonio con Javier Merino, celebrado el 25 de octubre de 2001. Pretendía rendirle un homenaje y cometió el error, para algunos, de hablar de su pasado.

En concreto, le citaron el escándalo que se organizó en febrero de 1997 cuando la revista 'Interviú' publicó unas fotografías suyas con Alessandro Lequio en un hotel de Roma. Algo que no hubiera pasado de anecdótico si no fuera porque la modelo en ese momento mantenía una relación con Fernando Fernández Tapias. "En este país si un tío sale con tres mujeres es un machote. Si eres mujer y haces lo mismo, una prostituta", contestó directa Mar en la entrevista.

Mar Flores el 1 de noviembre de 2013, en el cementerio de Madrid donde descansan los restos de sus padres Refugio en sus padres

Rota de dolor, Mar se seca las lágrimas ante el nicho donde descansan los restos de sus padres.

Las reacciones a la polémica entrevista de Mar no se han hecho esperar y hasta su antigua amiga y socia Sofía Mazagatos ha acudido a televisión para tacharla de interesada y de mala persona y relatar al detalle los tejemanejes y juegos que se traía para "cazar a hombres poderosos".

Sus conocidos, sin embargo, definen la actitud de Mar como valiente. "Hizo la entrevista porque está muy ilusionada con un nuevo proyecto solidario y cuando le preguntaron por la peor época de su vida contestó, sin ofender a nadie y sin decir nada malo, porque tampoco iba a vender ahora una vida rosa que no tuvo –dicen sus allegados–. No le gusta hablar de ello, pero es una mujer valiente que no esconde nada".

Mar Flores el 1 de noviembre de 2013, en el cementerio de Madrid donde descansan los restos de sus padres El peor momento y mucho trabajo

Sin maquillar, con gafas de sol y cabizbaja, Mar abandonó el cementerio tras rezar a sus padres, a quienes echa mucho de menos, y más en el delicado momento que vive estos días.

Volcada en un proyecto solidario
Mar estaba muy ilusionada con un nuevo proyecto, el lanzamiento de una nueva línea de bolsos y complementos que prepara en colaboración con la ONG Woman Together y que se pondrá a la venta por Internet a mediados de noviembre en la página web www.marfloresmadrid.com. Son unos productos realizados por artesanos españoles y el cinco por ciento de las ventas se destinará a un proyecto humanitario en Cartagena de Indias, Colombia, del que ella es embajadora.

Otro de sus proyectos es poner en contacto a artesanos sudamericanos con empresas que les concedan microcréditos para producir y salir así de la pobreza. Porque Mar lleva muchos años dedicada en silencio a distintos proyectos sociales, además de al diseño de artículos para el hogar que comercializa con su nombre en El Corte Inglés y a su familia. Tras una incursión poco afortunada en el cine, se volcó en su casa y su familia.

Javier Merino Javier Merino habla por primera vez

Rompiendo su costumbre de guardar silencio, Javier Merino ha salido en defensa de su mujer: "Evidentemente, está sufriendo. A nadie le gustan estos ataques tan absurdos después de casi quince años. Mar está sobrellevando como puede esas absurdeces. Después de tantos años no entiendo nada de eso, aunque, claro, no me extraña ahora que está aquí su hijo, a quien, por fin, se lo trae, pues que se vuelva a organizar este tipo de historias. No tengo nada que ocultar, ni ella tampoco".

El marido de Mar Flores finalizaba haciendo referencia a que la modelo por fin se ha podido traer a Madrid a vivir con ella a su hijo Carlo, a punto de cumplir 21 años, nacido de su primer matrimonio con el italiano Carlo Constanzia y de cuya infancia no pudo disfrutar.

Su hijo Carlo vuelve con ella

De su matrimonio con Javier Merino, Mar tiene cuatro hijos: Mauro, de diez años, Beltrán, de siete, y los mellizos Bruno y Darío, de dos. Pero, además, tiene otro hijo, Carlo, de 20 años, nacido de su primer matrimonio con Carlos Constanzia. Después de muchos años, ha conseguido, por fin, que le joven viva con ella y es ahora precisamente cuando surge de nuevo el escándalo.

De sus hijos, Mar dice en la entrevista que "cuando pude dedicarme a mi familia lo hice. La segunda parte de mi vida ha sido la mejor". Quizá por ello, porque se siente arropada por su marido, y porque goza del cariño de sus hijos, el escándalo que ahora la salpica no le ha restado ilusión, aunque pase malos momentos.

Aunque intenta mantenerse animada "está triste, pese a que tiene como un chubasquero para protegerse de todo lo que se dice de ella", siguen diciendo sus allegados. Y pasa momentos muy malos.

Mar Flores, derumbada, el 29 de noviembre en Madrid Una semana negra

Tras la publicación de una entrevista que pretendía ser un tributo de amor a su marido, Mar Flores comenzaba seguramente una de las peores semanas que recuerde. El lunes 28, acudía con el rostro serio a recoger a sus hijos pequeños de la guardería. El 29, se derrumbaba con unas amigas.

Cabizbaja y secándose las lágrimas de vez en cuando se 'confesaba' con ellas, amparada en la oscuridad de la noche, pero lloraba.

Revés tras revés

•El cine es la asignatura pendiente de Mar, aunque no descarta volver a probar fortuna en la madurez. Sus interpretaciones en 'Resultado final', de Juan Antonio Bardem, y 'La vuelta del coyote' (en la foto) de Mario Camus, pasaron sin pena ni gloria.

•Al parecer, los negocios de Javier Merino, locales de ocio, gasolineras y construcción, no atraviesan un buen momento y ha tenido que vender su barco más emblemático, el 'G-One', además de cerrar el bar 'La Sal'.

•Según parece, la línea de ropa y hogar que comercializa no tiene el éxito deseado. Pero Mar ahora está ilusionada con su nueva línea de bolsos y complementos. Ella misma colgó algunas de las plantillas en Twitter (foto abajo dcha).

Mar Flores y Carlo Constanzia Todos los hombres de Mar: Carlo Constanzia

A mediados de los 90, Mar Flores era una modelo cotizada que frecuentaba fiestas e importantes compañías. Con sólo 25 años, separada y con un hijo, encontró refugio y protección en Fernando Fernández Tapias. Pero se enamoró de Alessandro Lequio, con quien vivió una corta pero intensa relación paralela a la que mantenía con el naviero. Cuando todo salió a la luz por una portada de DIEZ MINUTOS, Mar comenzó a salir con Cayetano Martínez de Irujo, pero esta unión nunca fue del agrado de la duquesa de Alba. Tras dos años juntos, rompieron. Apareció entonces Javier Merino, su tabla de salvación.

El 22 de mayo de 1992, Mar se casó con el italiano Carlo Constanzia. Se separaron en 1994. Su hijo Carlo había nacido en noviembre de 1992.

Mar Flores y Fernandez Tapias Todos los hombres de Mar: Fernández Tapias

Desde agosto de 1996 hasta abril de 1997, Mar Flores mantuvo un romance con el naviero Fernando Fernández Tapias. Él aún no había resuelto su anterior matrimonio y ella lo alterna con Lequio.

 

Mar Flores y Alessandro Lequio Todos los hombres de Mar: Alessandro Lequio

Cuenta el italiano que estaba verdaderamente enamorado de Mar y que su historia, clandestina y paralela a la que ella tenía con Fernández Tapias, duró seis meses, en la primavera de 1997.

Mar Flores y Cayetano Martinez de Irujo Todos los hombres de Mar: Cayetano Martínez de Irujo

Salieron de junio de 1997 a junio de 1999, pero la relación estaba tocada desde febrero de ese año, cuando salieron a la luz sus fotos en Roma.

Mar Flores y Javier Merino Todos los hombres de Mar: Javier Merino

Mantuvieron un corto romance en 1995, pero Mar reconoce que entonces "no supe apreciarle". Años después, en 1999, se refugió en él tras su ruptura con Cayetano de Alba. "Si no aparece Javier, no hubiese vuelto a estar con ningún hombre. Yo me he curado con amor", reconoce ahora Mar de su segundo marido, con el que se casó el 25 de octubre de 2001, y con el que ha tenido cuatro hijos: Mauro, de diez años; Beltrán, de siete, y los mellizos Bruno y Darío, de dos.

Mar Flores y Javier Merino Javier, lo más grande de su vida

Su verdadero paño de lágrimas es Javier, quien también es su mecenas. Merino está detrás de su nueva empresa. Él se ocupa de los números y ella del diseño. Forman un tándem perfecto. Desde que se reencontraron, en septiembre de 1999 (en 1995 tuvieron un romance "pero en aquel momento no supe apreciar a Javier", confiesa Mar), no se han separado. Él estuvo a su lado cuando todos le dieron la espalda tras su ruptura con Cayetano de Alba, que no soportó la presión de la publicación de las fotos de Mar y Lequio en Roma.

Mar no sólo perdió un novio en ese momento, perdió también a todos sus amigos de entonces. Como reconoce aún hoy, fue muy duro, pensó que nunca saldría de aquello. Pero con Javier llegó la luz. "Lo más grande que me ha pasado es recuperarle. Si no llego a transformar mi amistad con él en lo que es ahora no habría vuelto a estar con ningún hombre. Yo me he curado con amor". Y con amor afronta también esta tormentosa vuelta de su pasado.